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PUBLICACIÓN DE MN. JAIME MERCANT SIMÓ

Recientemente, Mn. Jaime Mercant Simó, gracias a la promoción de Mons. Antonio Livi, decano emérito de la Pontificia Università Lateranense, ha publicado “Los fundamentos metafísicos de la teología trascendental de Karl Rahner” (Roma: Editrice Leonardo da Vinci, 2017). Esta obra de 240 páginas es, en cierto modo, un extracto reelaborado de su tesis doctoral, la cual, en breve, también será publicada íntegramente en Gerona con una extensión de 1074 páginas. Asimismo, para la realización del reciente libro, el autor ha recogido, de la propia tesis doctoral, todos los aspectos de la filosofía trascendental de Karl Rahner más relacionados con su posterior teología de marcado carácter antropocéntrico que, por cierto, tanto influyó en la época postconciliar. Cabe decir que Mn. Jaime Mercant ha seguido el método de la confrontación crítica a partir de la doctrina de santo Tomás de Aquino, siempre procurando el rigor científico, pero sin faltar el ímpetu enérgico de la polémica, pues, como enseña el Doctor Común, el oficio del sabio no consiste solamente en proponer la verdad, sino que es necesario también impugnar el error, para que la propia verdad aparezca aún más límpida (Cfr. Summa contra Gentiles, lib. I, cap. 1).

Si alguien quiere adquirir el libro, puede pedirlo directamente al autor o solicitarlo a la editorial a través de su página web:

http://www.editriceleonardo.net/prodotto/los-fundamentos-filosoficos-de-la-teologia-trascendental-de-karl-rahner/

CELEBRACIÓN DE LA NAVIDAD

Este lunes, 25 de diciembre, la comunidad de los Fieles de San Pedro celebramos la Navidad. Aunque no fuimos muchos, la celebración fue muy agradable y familiar. Después de la Santa Misa se hizo un acto devocional de adoración al Niño Jesús.

En el acto devocional de adoración de después de la Misa, se cantó, en primer lugar, la pieza renacentista “Niño Dios d’amor herido” de Francisco Guerrero. Luego, el niño Esteban ―que hoy, por cierto, celebra su Santo― declamó el tradicional “Sermó de la Calenda”, del mismo modo en que lo hizo la noche anterior, en la Misa del Gallo que se celebró en la Iglesia de la Merced. Después, su hermana Teresa se arrodilló ante el Niño Jesús y recitó de memoria un hermoso poema de Juan del Encina:

Roguemos a Dios por paz,
pues que de Él sólo se espera
que Él es la paz verdadera.

Él, que vino desde el Cielo,
a ser la paz en la Tierra,
Él quiera ser d’esta guerra,
nuestra paz en este suelo,
pues que d’ Él solo se espera
que Él es la paz verdadera.

Mucha paz nos quiera dar
Él que a los cielos da gloria
Él nos quiera dar victoria,
si es forzado guerrear;
mas si se puede excusar
denos paz muy placentera
que Él es la paz verdadera.

Finalmente, todos cantamos unos villancicos tradicionales y pasamos a adorar al Niño Jesús. Posteriormente, un buen grupo de fieles, acompañados por el sacerdote, continuó con la celebración navideña yendo a tomar chocolate.

NUEVO HORARIO DE MISA

A partir del domingo día 10 de diciembre, habrá un cambio permanente en el horario de la Misa Tridentina, adelantando simplemente media hora el inicio de la celebración. Así pues, el nuevo horario a partir de ahora será:

TODOS LOS DOMINGOS A LAS 18:00 H.

 

MISA DE CRISTO REY

 

Según el calendario litúrgico tradicional, el domingo inmediatamente anterior a la solemnidad de Todos los Santos, la Iglesia celebra la festividad de Cristo Rey. En consecuencia, en este último domingo de octubre, los Fieles de San Pedro celebraron dicha festividad pidiendo al Señor, Sacerdote Eterno y Rey Universal, que reine en todo el mundo, en España, en las leyes, en las escuelas, en las familias y, sobre todo, en todas las almas. Se acabó la celebración de la Santa Misa cantando las dos primeras estrofas del himno a Cristo Rey:

TÚ REINARÁS

Tú reinarás, este es el grito
que ardiente exhala nuestra fe
Tú reinarás, oh Rey Bendito
pues tú dijiste ¡Reinaré!

Reine Jesús por siempre
Reine su corazón
en nuestra patria, en nuestro suelo
que es de María la nación.

Tu reinarás, dulce esperanza,
que el alma llena de placer;
habrá por fin paz y bonanza,
felicidad habrá doquier.